Hablemos de espejos redondos
Los redondos son tendencia
Desde el recibidor al cuarto de baño, las líneas suaves y el diseño redondo contrastan en espacios minimalistas, pero también triunfan en decoraciones clásicas, de estilo nórdico o industrial.
Los marcos, que pueden ser de diversos materiales desde la madera hasta el metal, marcan la diferencia.
El lugar exacto
¿Cuál es la mejor ubicación para colocar un espejo redondo? en la sala, en el recibidor o el dormitorio. Este es un aspecto importante a la hora de decorar las paredes con estos elementos.
Puedes colocar el espejo sobre un mueble, ya sea una cómoda, un aparador o el mueble del lavabo en el baño. Merece la pena intentar que el espejo refleje las mejores vistas, por lo que es mejor colocarlo frente a una ventana que frente a una pared sosa y aburrida.
Los diseños redondos, tanto en espejos como en otros elementos de la casa, ayudan a suavizar las líneas rectas y duras de los ambientes de estilo contemporáneo y minimalista. Aportan delicadeza y elegancia que enriquece los espacios. Es otra razón por la que merece apostar por los espejos redondos.
¿Uno o varios?
Crear una composición de espejos redondos de diferentes tamaños puede ser una gran idea para decorar una pared del salón. Puedes ponerlos sobre el sofá o sobre un mueble bajo (un aparador, por ejemplo). Aportarán, además de luz, dinamismo y un toque actual. Elige modelos sin marco o con marcos muy sencillos para que el conjunto quede ligero y no demasiado recargado.
¿Y el tamaño?
En cuestión de espejos el tamaño sí que importa. Cuanto más grande sea, mejor reflejará la luz y las vistas, aunque es importante que su tamaño esté proporcionado con las dimensiones de la habitación donde vas a colocarlo. Los espejos grandes necesitan una buena perspectiva para poder apreciarlos en toda su belleza. Ocupan buena parte de la pared, de suelo a techo, y son capaces de transformar un ambiente haciendo aumentar la sensación de amplitud.
Un espejo en el recibidor
Tener un espejo en la entrada de casa siempre viene bien. Puede que parezca un rincón poco importante, pero es el último sitio que pisamos antes de salir a la calle y el primero que nos recibe al volver.
Un espejo en el recibidor resulta muy práctico para echar un último vistazo a tu aspecto y comprobar que todo está en orden. También dotará a la entrada de más luz, lo que es un acierto, ya que el recibidor puede resultar un espacio poco luminoso.
En el cuarto de baño
Si en este espacio el espejo es uno de los elementos imprescindibles, elegir un modelo redondo es la nota que distingue la decoración y aporta estilo. Tienes un montón de materiales y diseños, en lo que al marco se refiere, para elegir. Coloca apliques a los lados del espejo para iluminar correctamente esta zona y evitar que se produzcan molestas sombras. Puedes optar por modelos retroiluminados que consiguen crear efectos muy decorativos gracias a la luz. Y, si cuentas con dos lavabos, coloca también dos espejos redondos más pequeños. El resultado te encantará.
